miércoles, 21 de marzo de 2012









examen del  cuello






Con fines de estudios y procedimientos quirúrgicos el cuello esta divido en un triangulo anterior y un triangulo posterior por el músculo esternocleidomastoideo y en tres porciones: superior, medio e inferior.

                                Regiones ganglionares del cuello

 Nivel I: Ganglios submentonianos. Nivel II: Ganglios subdigástricos o yugulares altos. Nivel III: Ganglios yugulares medios. Nivel IV: Ganglios yugulares bajos o supraclaviculares. Nivel V: Ganglios espinales o cervicales posteriores.


*Inspección: debemos observar:

Forma: cilindrico o ancho

Tamaño: largo o corto

Aspecto de la piel: coloración, hidratación y presencia de alguna lesión

Pulsaciones

Limitación de movimiento

Masas o adenopatías visibles

 


*Palpación: Se divide en palpación superficial y profunda.

Procedemos a palpar buscando masas, ganglios inflamados y nódulos; si el paciente presenta lo antes mencionado debemos registrar el tamaño, forma, delimitación, consistencia, movilidad y sensibilidad.

Los ganglios sensibles señalan inflamación y los duros o fijos indican malignidad.

Debemos identificar el cartílago tiroides y el cricoides.


 

Traquea: debemos identificar cualquier desviación, sensibilidad y se debe palpar el espacio que existe entre esta y el músculo esternocleidomastoideo.


Glándula tiroides: Inspeccionar la región por debajo del cartílago cricoides, el  borde inferior de la glándula se delinea mejor con iluminación tangencial.

El tiroides es una pequeña glándula que mide alrededor de 5 cm de diámetro situada en el cuello bajo la piel y por debajo de la nuez de Adán. Las dos mitades (lóbulos) de la glándula están conectadas en su parte central (istmo), de modo que se parece a la letra H o a un nudo de corbata. Normalmente, la glándula tiroides no se puede ver y apenas se puede sentir. Sólo en el caso de que se agrande puede el médico palparla fácilmente como una protuberancia prominente (bocio) que aparece debajo o a los lados de la nuez de Adán.

La glándula se eleva con la deglución y luego regresa a su posición de reposo (debemos pedirle al paciente que trague).

Para una correcta palpación el medico debe colocarse en tres diferentes posiciones con respecto al paciente: anterior, lateral y posterior.

Dentro de las patologías que presenta la glándula tiroides tenemos:

 

 

 

Bocio: es el aumento del tamaño de la glándula se traduce externamente por una tumoración en la parte antero-inferior del cuello justo debajo de la laringe. Existen varios tipos desde el punto de vista morfológico: bocio difuso, uninodular o multinodular. Según su tamaño se divide en los siguientes estados:

  Estado 1: detectable a la palpación.

  Estado 2: bocio palpable y visible con el cuello en hiperextensión.

  Estado 3: visible con el cuello en posición normal.

  Estado 4: bocio visible a distancia

            




















































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